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Bebé en Camino

Alístese para la llegada de su potrillo con preparaciones de última hora y teniendo a la mano un botiquín de parto.

January 17, 2013

mom and baby

Los meses de planeación y espera están a punto de rendir frutos para los criadores de caballos en todo el mundo – sus yeguas se están preparando para dar a luz a la próxima generación de campeones.

Si acaso esta es su primera vez, o si necesita algunos consejos para refrescar su memoria, hemos consultado con Ben Espy, D.V.M., DACT, (Médico Veterinario Zootecnista, Diplomado Colegio Americano de Teriogenología) con respecto asobre las cosas que hay que tener en mente al respecto.

Alistando la Mamá
  1. Esté Pendiente de su Figura.  Es muy común sentir lástima por la yegua gestante conforme va creciendo en tamaño, pero lo mejor para su salud es mantenerla sin kilos de más.  No la alimente de más hasta que comience a lactar durante sus últimos meses.
    “El parto es un evento atlético, y es muy crítico que las yeguas estén en buena condición”, dice Espy.  “Se considera como regla a seguir en las comunidades reproductivas y nutricionales que las yeguas gestantes solamente requieren hasta los últimos tres meses de gestación de la misma cantidad calórica que una yegua no gestante o un caballo castrado”.  Cuando incremente el alimento, debe ser alrededor de 1.2 a 1.3 veces la cantidad de calorías de una yegua no gestante, preferiblemente en la forma de calorías de grasa en lugar de incrementar los carbohidratos.
  2. Incremente la Inmunidad: 30 días antes de la fecha de parto, la yegua debe ser desparasitada con una dosis de ivermectina y una dosis de pirantel.  La combinación se usa para combatir los parásitos intestinales que son resistentes a uno de los desparasitantes; parece ser que no hay una población resistente a ambos.  Si se le realizó un procedimiento de Caslick a la yegua, éste debe ser removido.  Y en ese momento, también adminístrele a la yegua todas las vacunas que quiera para el potrillo – el potrillo adquirirá los anticuerpos cuando beba por primera vez el calostro tras nacer.  Será más seguro para ambos caballos, y le ahorrará dinero ya que estará vacunando dos caballos por el precio de uno”, dice Espy.
  3. Esté Preparado.  La mayoría de los partos suceden tan rápido que un veterinario no tendrá tiempo de llegar si resulta una emergencia, así que no espere que ellos le puedan proporcionar asistencia en vivo.  La mayoría de la asistencia veterinaria para atender el parto de un potrillo normal la recibirá por teléfono.  Prepárese viendo videos, leyendo libros y hablando con su veterinario respecto a cómo es un parto normal y el cómo manejar emergencias, como una separación precoz de placenta (“saco rojo”).  Determine y apunte los signos vitales normales de su yegua en reposo.  Si comienza a padecer un cólico u otros problemas antes del parto, los necesitará.
El Parto
  1. Sucede Rápido: “Creo que lo que la gente debe de entender es que este es un evento rápido y atlético”, dice Espy.  “Es muy violento y muy repentino.  Un parto normal sólo durará 15 minutos.  Típicamente, si el potrillo no sale vaginalmente dentro de 20 ó 30 minutos, está muerto.  En ocasiones raras, puede ocurrir una distocia (parto difícil) y lograr extraer al potrillo en aproximadamente 45 minutos, pero es algo muy raro”.
  2. Mantenga un Perfil Bajo.  Es importante recordar que las yeguas tienen cierta habilidad para aplazar el parto hasta que se sientan seguras.

    “Los caballistas de antaño utilizaban un viejo refrán: dicen que el potrillo decidirá el día del parto, y la yegua decidirá la hora”, cuenta Espy.  “Esto significa que, con mucha frecuencia, uno puede tener yeguas en la primera etapa de parto – sudando y todo ese tipo de cosas, y si enciende las luces del establo o pasa caminando por su pesebre, literalmente se pueden ir a comer y detienen el parto por voluntad propia.  Mucha gente cree que la habilidad de detener el parto se debe a la vieja capacidad heredada para evadir a los depredadores”.

    Así que acampar junto a la pesebrera de la yegua probablemente sea menos productivo de lo que usted cree – el encender las luces o el radio, o sencillamente observar la yegua puede ocasionar que ella aplace el parto.

    “Invariablemente, si usted se queda dormido durante 10 minutos o va al baño, ellas tendrán al potrillo mientras esté fuera”, dice Espy.  “Es prácticamente inútil acampar y verdaderamente pensar que va a ver el potrillo nacer.  Es muy, muy raro y una ocurrencia especial el poder ver a la yegua dar a luz su potrillo”.
Después del Gran Evento
  1. Siga la Regla del 1-2-3.  Cuando el potrillo nace normalmente, recuerde que éste a la hora debe estar de pié.  A las dos horas, debe estar bebiendo leche agresivamente, y a las tres horas la yegua debe de haber pasado la placenta.  Si cualquiera de estas cosas que no suceda es señal de alarma.  Si el potrillo es normal, debe empezar a considerar el tiempo de su primera revisión veterinaria.  No permita salir al potrillo de la pesebrera hasta después de su primera revisión veterinaria.
  2. Dándole la Bienvenida al Potrillo.  Cuando nace un potrillo, Espy se asegura que esté apoyado sobre su esternón y retira cualquier trozo sobrante de placenta o líquido amniótico, luego soba con vigor al potrillo con dos o tres toallas grandes para estimular su piel.  Después inserta un dedo o un trozo de heno en su nariz para provocar un estornudo o tos y despejar sus vías respiratorias.  Cuando el bebé esta alerta después de unos minutos, Espy deja el establo y permite que la yegua termine su trabajo.  Tampoco corta el cordón umbilical – esto sucederá de manera natural, típicamente al ponerse de pié la yegua, mientras el potrillo sigue adherido.  Esto ocasiona menor pérdida de sangre que si un humano lo corta.  Una vez que se rompe y se desprende el cordón, él desinfecta la punta con clorhexidina diluida dos o tres veces durante las primeras 24 horas.  Cuando el potrillo está de pié, le administra dos enemas. 

    “La mayoría de los potrillos defecarán por sí mismos, pero yo recomiendo utilizar los enemas con los potrillos”, dice Espy.  “La causa más común de cólico en potrillos neonatos es la impacción del meconio.  De la pequeña porción de potrillos con cólico, el uso de un enema eliminará muchos de estos, y no se hace ningún daño al utilizar uno”.

    Espy dice que hay que guardar la placenta, si puede, en una bolsa plástica que pueda guardar en el refrigerador o en una hielera con hielo.

    “Los veterinarios pueden determinar muchas cosas con la placenta”, dice Espy.  “Es muy buena idea guardarla, pero no es crítico.  Así que no hay que entrar en pánico si la yegua da a luz afuera, y la placenta está cubierta de tierra y medio pisoteada”.
  3. Visita del Doctor.  Alrededor del 85 por ciento de los anticuerpos son transferidos al potrillo durante las primeras seis a ocho horas, así que su veterinario debe revisar al potrillo en ese momento para asegurarse que todo esté normal.  Típicamente, el veterinario buscará por presencia de soplos cardiacos, fracturas de costillas ocasionadas durante el parto (que pueden perforar un pulmón si el potrillo se suelta del establo), y puede tomar una muestra de sangre para realizar una prueba de IgG para asegurarse que el potrillo haya recibido la inmunidad adecuada.  Algunos potrillos presentarán niveles bajos de IgG, pero una revisión temprana permitirá suministrarles calostro por medio de una sonda.  Si se hace después de la ventana que los potrillos tienen para absorber los anticuerpos a través de sus intestinos, el potrillo con anticuerpos bajos se le suministrará plasma intravenosa.

    Botiquín de Parto Sugerido

    • Teléfono celular: Para hacer llamadas y – si es un teléfono multiusos – tomar fotografías, video, navegar el Internet, o actualizar instantáneamente el blog.
    • Información de contacto: Número telefónico del veterinario o alguien que pueda ayudar en caso de emergencia.
    • Cuaderno y lapicero, o pizarrón seco: Para tomar apuntes, llevar registro de los intervalos, y anotar los signos vitales normales.
    • Reflector y baterías: En caso de no existir iluminación adecuada en el establo.
    • Tres toallas grandes limpias: En caso de que haya que limpiar al potrillo.
    • Venda auto-adhesiva: Suficiente para vendar la cola de la yegua antes del parto.  Haga de la cola una trenza, dóblela a la mitad, y luego véndela de la base de la cola hacia abajo – cuando haga esto, retire la venda en cuanto sea posible, ya que puede ocasionar que la yegua mude la piel de la cola.
    • Jabón Ivory: Utilícelo para lavar el área perineal y la ubre.
    • Dos enemas: Utilícelos para aliviar la constipación del potrillo para que pueda pasar el meconio (primera boñiga).  Los hospitales pueden donar bolsas de enemas humanos caducadas que de todas maneras ellos desecharían o pueden comprar enemas en supermercados o farmacias.
    • De cinco a diez mangas obstétricas y guantes de examinación: En caso de que sea necesario prestar ayuda a un parto difícil.  Obténgalos de su veterinario.
    • Clorhexidina diluida: Para desinfectar el tronco umbilical.  Guárdelo en un vaso chico o contenedor de película para cámara, y utilícelo para sumergir el ombligo del potrillo.
    • Lubricante: Para lubricar un enema o si necesita prestarle ayuda a la yegua.  Consulte con su veterinario respecto a la cantidad recomendada, hasta cuatro litros.
    • Cabuya: Tenga a la mano 50 o 60 cm de cabuya o cáñamo de manila fuerte en caso que la yegua no desprenda de manera inmediata la placenta, para prevenir que ella la pise.
    • Estetoscopio: Para revisar los signos vitales de la yegua.
    • Bolsa de basura: Para colocar la placenta.
    • Correas de nylon para tiro: Utilícelas de acuerdo a las indicaciones de su veterinario.  Una correa de nylon para perros también puede usarse como substituto.  Ya no se recomienda utilizar cadenas ya que pueden ocasionar daños o desfigurar permanentemente las extremidades del potrillo.
    • Calostro congelado: Una provisión de emergencia en caso de que la yegua no lo produzca o  produzca cantidades inadecuadas.  El potrillo debe recibir alrededor de dos litros durante las primeras seis a ocho horas de su vida para asegurar la transmisión adecuada de anticuerpos.  Si su veterinario no lo tiene en existencia, puede “rentar” calostro de bancos de calostro, como los del Rood & Riddle Equine Hospital o del Hagyard Equine Medical Institute en Lexington, Kentucky, pagando por el calostro congelado y luego obteniendo un reembolso si lo se regresa sin utilizarlo.