Quantcast

ATTENTION: The AQHA office will be closed Thursday, November 27, and Friday, November 28, in observance of Thanksgiving. We look forward to serving you again Monday, December 1. 

Buenos Modales

Prepare a su semental para el buen comportamiento

January 17, 2013

Bay Stallion

El manejo correcto de sementales lleva un componente artístico: es necesario ser un buen caballista para ganarse el respeto suficiente de un caballo sin intimidarlo. También es necesaria una buena estrategia para preparar a un semental de manera que éste se porte bien durante el transcurso de su vida.

El Journal les pidió a dos jueces y participantes en el programa AQHA Professional Horsemen (Caballistas Profesionales de la AQHA) que compartieran sus estrategias para manejar sementales: Gene Parker, de Parker Quarter Horses en Orrum, North Carolina, y Gretchen Mathes, de Harwinton, Connecticut.

“Uno no debe ser muy agresivo con los sementales o los asustará”, dice Gene, y eso afecta adversamente su rendimiento en exhibiciones y en el empadre. “Hay que tenerles cierto nivel de respeto, pero tampoco se puede abusar de ellos”.

“No fastidie a los sementales”, agrega Gretchen. “Hay que tener una respuesta justa con sus acciones. Cuando se portan mal hay que corregirlos, pero después dejar el castigo al lado. Cuando se portan bien o de manera razonable, salga de su espacio y déjelos ser”.

De la pista de competencia al establo de empadre, presentamos aquí sus sugerencias para un plan de buenos modales para su semental.

Manejo TempranoLa gente se olvida con demasiada frecuencia que el buen comportamiento inicia en casa, cuando el semental es apenas un potrillo.

“Un semental que tiene 3, 4, ó 5 años ya está hecho a su manera de ser y, si ha aprendido demasiadas malas costumbres, no podrá hacer gran cosa con él”, dice Gene.

Gretchen concuerda: “La gente con frecuencia no hace bien el trabajo de enseñarles lo básico, como pararse quietos al ponerles su almartigón desde el principio, cuando son bebés”.

“Permiten que los potrillos empujen, o se recarguen o muerdan su almartigón y yo no acepto nada de eso. Cuando crecen y se alborotan, de pronto uno no alcanza ni a ponerles el almartigón”.

Si Gretchen tiene un potrillo de destete o de año que es de manejo difícil, le dejará puesto un almartigón de baqueta, le sujetará una guía y luego colocará un segundo almartigón sobre el primero.

“No me pongo en una posición en la cual me pueda empujar. Se le debe de enseñar, tu espacio, mi espacio.  Él no entra en tu espacio y tú no abusas entrando en el espacio de él”.

Otra costumbre que molesta a Gretchen es un caballo que da vueltas a la izquierda, alrededor de su manejador.  

“Se le debe de enseñar a un bebé a alejarse de uno hacia la derecha y quitársele de encima a uno y salirse del espacio de uno”, dice.  “De esa manera, él aprende a no empujar”.

“Al potrillo se le tiene que enseñar, especialmente para mí como mujer, cuando coloco mi mano de cierta manera, significa vete a la derecha, quítate de encima de mí. Y que no me baje una oreja y se recargue hacia mí, eso se trata nomás de dominarte y no se puede permitir que suceda”.

“Si el caballo se sale un poco de control y le permites dar vueltas hacia la izquierda, solamente se sigue saliendo de control más y más.  Es peligroso con cualquier caballo, pero especialmente con un semental”.

Socialización

El buen comportamiento también viene de una sana dosis de socialización entre caballos y, de nuevo, inicia cuando son jóvenes.

“Cuando nuestros potrillos son de destete o un año, los soltamos juntos y les permitimos socializar”, dice Gene.  “Entrarán al establo de noche, pero saldrán juntos durante el día”.

Agrega que no es fuera de lo común que alguno en particular sea más agresivo que los demás y, en ese caso, Gene retirará al agresivo del grupo.

“Tomaré un potrillo añero agresivo y lo soltaré con mis dos castrados que uso para lazar; he tenido potrillos que suelto con yeguas de cría”, dice Gene.  “Los enderezarán y aprenderán a respetar a otros caballos”.

“A veces uno se arriesga a que se lastime un caballo, pero es un riesgo que hay que asumir. Es mejor que tener problemas con uno que se porta de manera agresiva. Si no hace nada, el caballo nunca servirá, especialmente como caballo de exhibición”.

“No puede esperar hasta que el caballo tenga 3 ó 4 años para hacer eso, porque para entonces él ya es demasiado fuerte y agresivo. Pero ayudará a su comportamiento a largo plazo si lo aprende de joven”.

Gene agrega que si el caballo persiste con su agresividad excesiva, se castra.

La socialización sigue siendo importante para un semental conforme va madurando.

“Es un gran error mantener siempre a un semental totalmente alejado de todos los demás caballos”, dice Gene.  “En nuestro establo de exhibición, cuando estamos cepillando o trabajando sementales, tendremos otros caballos a su alrededor, yeguas y castrados. No ataremos una yegua junto a él, pero puede que ella esté donde él la pueda ver. Cepillamos y aspiramos y otros caballos van pasando por ahí. Se sorprendería cómo se acostumbra un semental y aprende a quedarse parado y a mantenerse tranquillo y callado”.

“Mucha gente mantiene a sus sementales alejados de todo y es lo peor que pueden hacer. Hay que permitirles ser caballos; tienen que aprender a comportarse correctamente alrededor de otros caballos”.

Gene agrega que cabrestear a los sementales desde otro caballo, también les ayuda a “asentar sus mentes” y a “tranquilizarse alrededor de otros caballos”. Cabrestea a caballo a todos sus sementales de exhibición, utilizando sus caballos de lazo, que están acostumbrados a sostener el tirón de la cuerda desde la cabeza de la silla, y no les permite a los sementales ser agresivos con los caballos de guía.

Una buena socialización le rendirá beneficios en la pista de exhibiciones.

“Si le permite estar con otros caballos antes de salir a la pista, ya está acostumbrado a hacerlo y sabe lo que usted espera de él”, dice Gene. “No puede nomás sacar a la pista a un caballo que nunca ha estado alrededor de otros caballos y esperar que éste se exhiba bien. Él tiene que saber que puede estar alrededor de otros caballos sin ocasionar problemas”.

En casa, los sementales de cría de Parker se sueltan todos los días en praderas separadas, desde las cuales pueden ver a otros caballos y yeguas en los potreros.

En la Pista

“Lo más importante con un semental es que es necesario empezar con un caballo con buena disposición”, dice Gene. “A un caballo bravo o agresivo es difícil hacerlo entrar en mentalidad de exhibición. Pero si el caballo tiene buena mente desde un principio, tiende a ser de la misma manera en la pista de exhibiciones”.

Cuando un caballo se excita en la pista, “uno intenta corregirlo sin hacer mucho caso al respecto”, dice Gene. “Si uno lo castiga demasiado, el caballo querrá alejarse de uno. Si uno es demasiado agresivo y asusta al caballo, no se parará a que lo califiquen”.

Los exhibidores utilizan trucos como la aplicación de mentolato dentro de la nariz del caballo para ayudar a prevenir este tipo de cosas. Pero la solución real es acostumbrar al caballo a estar entre otros caballos.

“Esperamos que no suceda, porque el manejador ha disciplinado y trabajado a su caballo correctamente en casa”, agrega Gretchen, “simulando condiciones de exhibición en casa y enseñándole a poner atención y lo que significa ‘Oh’”.

“Mucha gente lleva  un semental joven a una exhibición de caballos y éste nunca ha estado en una fila de cabeza a cola y eso puede detonar a un caballo. Organizar una fila de ensayo en casa es una idea muy buena”.

Si el semental sí se excita, “lo puede hacer retroceder de manera cortante varias veces o aplicar un poco de presión en la guía, pero no hay mucho más que uno pueda hacer”, agrega Gretchen.  “Uno debe haberse encargado de eso en casa”.

Las cadenas bajo el labio son otra herramienta para mantener a un semental tranquilo en la pista.

“He tenido potros de un año que no exhibí con cadena y ocasionalmente uno se topa con un dos añero muy tranquilo”, dice Gene.  “Pero con la mayoría de los sementales, una cadena bajo el labio los tranquiliza.  No es para lastimarlos; tiene un efecto calmante en ese punto de presión en las encías superiores”.

“Los amanso sin ella en casa, pero les enseño a utilizarla si pienso exhibir con ella”, dice Gretchen. “Nunca asista a una exhibición de caballos y aplique la cadena bajo el labio por primera vez.  Nunca debe ser sustituto para tener amansado a su caballo”.

En la exhibición

“Trato de contar siempre con un plan y saber cuáles serán mis opciones cuando trabajo con un semental”, dice Gretchen. “Sé dónde lo ataré junto a su pesebre, dónde lo ataré para prepararlo y cómo lo llevaré a la pista. Me aseguro que el camino esté libre cuando voy del Punto A al Punto B”.

“Prefiero no quedarme parada esperando exhibir. Me gusta estar preparada, llegar a la pista de calentamientos, obtener su atención e irme a exhibir”.

Indica que la mayoría de los problemas ocurren cuando la gente no presta atención y casi se olvidan que llevan a un semental en la guía: “Siempre es sabio traer a alguien consigo que cargue sus materiales de aseo, etc., para que usted pueda poner atención al manejo de su caballo”.

Gene concuerda: “Los sementales exigen más atención. Uno aprende rápidamente si tiene a uno en un mal lugar, junto a algo al otro lado que le molesta. Hay que moverlo o pagará las consecuencias después”.

Las estaciones también tienen su impacto, indica Gene. “En la primavera, su testosterona se eleva, y se comportarán de manera diferente. Muy entrado el otoño y en invierno, los sementales son casi como castrados, se han tranquilizado”.

“Maneje a su caballo de manera consistente todos los días, en casa o de viaje”, agrega. “Cuando se tiene un horario errático, es malo para cualquier caballo. Un horario consistente de alimentación, aseo y ejercicio le ayuda a un semental”.

En el establo de empadre

Cuando el caballo se va al establo de empadre, depende del caballo en particular si puede ser exhibido mientras empadra.

“Hemos tenido caballos en el pasado que eran bastante buenos como caballos de exhibición antes de iniciarlos en el programa de empadre”, dice Gene. “Llegaron al grado que no se podían reprogramar para regresar a la pista de exhibiciones. Hemos tenido otros que manejan el empadre y la exhibición perfectamente bien”.

Para empadrar, agrega Gene, un semental debe poder ser un semental.

“No puede uno intimidar tanto a un semental, que luego no se pueda colectar”, dice Gene. “No se le puede exigir ser un dócil caballo de exhibición en el establo de empadre. No puede castigarlo por hacer lo que es natural y normal para un semental de empadre, que relincha y manotea”.

En el establo de empadre, Gene pasa la cadena de la guía por arriba de la nariz, en lugar de bajo la barbilla, para obtener mejor control. Pero nunca utiliza la cadena bajo el labio.

“Un caballo no puede ser agresivo con usted como manejador; usted no puede permitir que se lastimen usted o sus ayudantes”, agrega. “Necesita ser lo suficientemente bueno como caballista para saber qué permitir y qué no”.

Recalca de nuevo que el manejo temprano y la buena socialización con otros caballos rendirán frutos a largo plazo en el comportamiento del semental durante el empadre.

“A algunos sementales se les ha suministrado Regumate y otras medicinas para mantener bajos sus niveles de testosterona (durante su carrera de exhibición)”, dice Gene.  “Creo que hay que tener cuidado con eso. Con frecuencia, esas substancias les pueden afectar a largo plazo en el establo de empadre, afectando la calidad del semen y libido. Hay que platicar con el veterinario y considerar los pros y los contras antes de comenzar a utilizarlos”.

Y los sementales necesitan tiempo de descanso.

“Exponemos a nuestros sementales a las luces para prepararlos para la temporada de empadre, pero después de la temporada les permitimos bajarse, los sacamos del establo de sementales y les permitimos que les crezca la capa”, dice Gene. “Regresarán mejor para la próxima temporada de empadre. Si mantiene a uno bajo las luces los 7 días de la semana y los 12 meses del año, la calidad de su semen no será tan buena y el caballo no trabajará tan bien”.