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Dermatitis de Cuartilla

Una enfermedad de distintos nombres y distintas causas.

September 13, 2013

Dermatitis de Cuartilla

El clima húmedo durante el invierno y la primavera, combinado con el pelaje largo el cual atrapa la humedad y la mugre en la parte baja de las extremidades en mayoría de los caballos, propicia las condiciones ideales para la dermatitis de cuartilla.

La dermatitis de cuartilla no es una sola enfermedad, sino una reacción de la piel a una variedad de causantes. La mayoría de los casos se deben a una infección bacteriana, pero otras causas incluyen la irritación debido a sustancias cáusticas, acáridos, infección por hongos, alergias y fotosensibilidad causada por la exposición a pastos de trébol o malezas tóxicas. La dermatitis por fotosensibilidad únicamente afecta los pelos blancos y las áreas de piel de color rosa en las extremidades del caballo y se distingue fácilmente de otros causantes de la enfermedad. Algunas razas de caballos de tiro, como los Clydesdales y Percherones, tienden a sufrir de problemas de carácter inmunológico los cuales tienen un componente genético que los predispone a la condición, sin embargo este tipo de enfermedad es extremadamente rara en razas más ligeras como los Cuarto de Milla.

Esta condición presenta tres niveles de severidad. El tipo más leve y más prevalente y comúnmente conocido como arestín, enfermedad del barro o fiebre de barro, comienza con el enrojecimiento de la piel, la pérdida de pelaje, y la formación de costras a lo largo de la parte de atrás de las cuartillas y los talones. Las lesiones pueden causar comezón o volverse dolorosas, así que los caballos afectados usualmente se ven pisando fuerte o masticando la parta de atrás de sus cuartillas o talones.

Un tipo más severo de dermatitis de cuartilla, comúnmente conocida como talón grasiento, presenta los síntomas del primer tipo, además de una exudación de suero el cual produce costras gruesas la cuales son extremadamente dolorosas al tacto y las que pueden causar cojera.

El tercer tipo de dermatitis de cuartilla es la forma crónica, también conocida como dermatitis verrugosa. Ésta se caracteriza por el desarrollo de una granulación verruciforme y dura del tejido en la parte de atrás de la cuartilla, los talones, y eventualmente puede progresar subiendo por la pierna.

Si su caballo desarrolla dermatitis de cuartilla, una historia clínica detallada es importante para ayudar a su veterinario a determinar la causa específica: la edad del caballo al inicio de la condición, el mes cuando el problema fue notado por primera vez, las condiciones de albergue y si la condición ha sido estacional o si ha sido encontrada en los otros caballos en la propiedad.

El tratamiento comienza cortando el pelo en la área afectada para disminuir la retención de la humedad, seguido del removimiento de las costras y un tratamiento tópico con champú antibacterial y antifúngico. Debido a que las lesiones son extremadamente dolorosas, las extremidades afectadas deben de ser empapadas para facilitar el removimiento de las costras. El remojo y el tratamiento con champú medicinal usualmente se lleva a cabo diariamente por siete a diez días o hasta que todas las costras, así como el dolor y la inflamación, hayan desaparecido. El proveer un ambiente seco y estable es extremadamente importante. Algunos dermatólogos recomiendan utilizar un vendaje acolchado repelente al agua, y cambiarlo cada uno o dos días, para mantener los medicamentos en su lugar y la extremidad seca. En casos severos, antibióticos pueden ser recetados, al igual que esteroides para controlar la infección y reducir la inflamación.

En casos menos comunes de dermatitis de cuartilla causada por ácaros de sarna o larvas parasitarias incrustadas en la piel de los caballos, organofosforados tópicos y/o un antihelmíntico apropiado debe de ser administrado.

Modificaciones al ambiente en que vive el equino pueden prevenir la recurrencia de la condición:

• Evite la exposición crónica al lodo profundo y/o agua estancada.
• Mantenga los caballos en establos limpios y secos durante la temporada húmeda.
• Evite sacar los caballos hasta que el rocío de la mañana se haya secado.
• Cambie el tipo de lecho si sospecha que causa alergia a la piel del equino.
• Corte el exceso de pelo en las cuartillas para disminuir la retención de humedad.

El pronóstico de la dermatitis de cuartilla depende de la identificación de la causa subyacente y el tratamiento temprano. La recurrencia es común, especialmente si no se trata la causa subyacente.