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Explosión de Populación

Los insectos y las enfermedades que acarrean han aumentado este año.

By Por el Dr. Thomas R. Lenz
October 17, 2012

Como si este verano no hubiese sido lo suficientemente malo con el calor extremo y la sequía en gran parte del país, las poblaciones de insectos han explotado. El resultado ha sido un aumento en la incidencia de muchas de las enfermedades transmitidas por insectos, la cuales afectan tanto a los seres humanos como a los caballos con enfermedades como el Virus del Nilo Oeste, la encefalomielitis del este y oeste del país y muchas más.

Los insectos se desarrollan más rápidamente y en cantidades más grandes durante las temperaturas más altas y muchos de ellos sobrevivieron el invierno pasado, el cual estuvo extremadamente leve en la mayoría de las regiones del país. De acuerdo al National Climatic Data Center, éste ha sido uno de los años más calurosos registrado en la mayor parte del país y, a pesar de la sequía, el número de mosquitos es extremadamente alto. Hay que tener en cuenta que los mosquitos pueden reproducirse en tan sólo un cuarto a media pulgada de agua.  

Desde julio, 113 casos de WNV (West Nilve Virus, por sus siglas en inglés) en humanos, enfermedad transmitida a través de mosquitos, fueron reportados a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. También se ha reportado gente afectada por EEE (Eastern Equine Encephalomyelitis, por sus siglas en inglés) en el estado de Alabama. No sabremos cuántos caballos han sido afectados con WNV, EEE o WEE (West Equine Encephalomyelitis, por sus siglas en inglés) sino hasta el fin de año, cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos publique las cifras totales de todo el año, pero no hay duda de que habrá un gran número de ellos.  

Hay que recordar que aproximadamente el 30 por ciento de los caballos infectados con WNV, el 70-90 por ciento de los caballos infectados con EEE y el 20-50 por ciento de los caballos infectados con WEE morirán o serán sacrificados. Además, la recuperación completa de estas enfermedades es rara, dado que muchos de los caballos recuperados padecerán de torpeza, depresión o cambios de comportamiento.   

Así mismo, las tres enfermedades son transmitidas desde aves infectadas, vía mosquitos, a caballos o personas. Sin embargo, no pueden ser transmitidas de caballo a caballo o de caballo a ser humano. Esto se debe a que los caballos, al igual que los seres humanos, son anfitriones “sin-salida”: A pesar de que pueden contraer la enfermedad, no la pueden transmitir porque el virus no se puede replicar en números lo suficientemente grandes en sus cuerpos como para poder ser transmitido a otros.  

Las señales clínicas de las tres enfermedades aparecen por primera vez de cinco a siete días después que el virus ha sido introducido en el cuerpo del caballo por un mosquito infectado; éstas incluyen pérdida de apetito, rigidez, un cambio repentino en el comportamiento, fiebre, demencia, presión en la cabeza, pasos compulsivos, tambaleo, ceguera y la inhabilidad de poder comer. Los caballos afectados gravemente caen y la muerte ocurre generalmente dentro de dos a siete días.

Dado que las tres enfermedades son causadas por un virus, los antibióticos no son eficaces y el tratamiento consiste en terapia de apoyo, fármacos antiinflamatorios e inmunoestimulantes.

La encefalomielitis equina Venezolana cepa de la enfermedad del sueño no se ha visto en EE.UU. desde 1971, cuando una epidemia ocurrió en el Sur de Texas. Sin embargo, la enfermedad sigue activa en México y Sudamérica.

Las epidemias de la enfermedad del sueño aparecen generalmente a finales del verano o a principios del otoño, cuando la población de mosquitos se encuentra en su punto máximo, aunque parece que las epidemias comenzaron a principios de este año. Cada caballo en EE.UU. debe ser vacunado contra la WNV, EEE y WEE cada primavera, por lo menos 30 días antes de la temporada de los mosquitos. Los caballos en climas cálidos deben recibir las vacunas de tres a cuatro semanas antes de la temporada pico de los insectos, a principios del otoño.

A pesar de que vivo en el Medio Oeste, donde los mosquitos generalmente no sobreviven todo el año, el verano caluroso y seco y la gran cantidad de mosquitos de este año me llevó a vacunar mis caballos a fines del mes de julio.  

Además de la vacunación, hay una serie de medidas que se pueden tomar para reducir la exposición de su caballo a los mosquitos. Se deben utilizar insecticidas y repelentes, especialmente al comenzar la tarde, para prevenir ataques de mosquitos. El agua estancada, incluso la cantidad más pequeña, debe ser eliminada para prevenir la reproducción de mosquitos. Durante las epidemias de la enfermedad del sueño también son benéficos los establos protegidos con malla.

Para obtener recomendaciones adicionales específicas sobre su parte del país, comuníquese con su veterinario local que sea miembro de la Asociación Americana de Profesionales Equinos.