Cuidando a los Ancianos

Tómese el tiempo necesario para darle a su caballo de edad avanzada el cuidado adicional que necesita.

Hoy en día, aproximadamente el 17 por ciento de los Caballos Cuarto de Milla tienen más de 20 años de edad (equivalente a aproximadamente 61 años de edad en humanos), por esto son considerados caballos geriátricos. Hay varias razones por las cuales los equinos están viviendo más tiempo, las razones más evidentes son una mejor nutrición, el cuidado veterinario y el cuidado de herrador.

Sin embargo, la manera en cómo las personas usan a sus caballos también ha desempeñado un papel importante. Debido a que la mayoría de los caballos han pasado de ser promordialmente caballos de trabajo a animales recreacionales, éstos han experimentado menos lesiones y menos estrés. Yo tuve un buen caballo castrado Cuarto de Milla el cual aún se encontraba en condición atlética y era montado por mis nietos hasta que falleció repentinamente de una lesión aneurismática a la edad de 33 años (93 en años humanos).

La mayoría de los caballos pueden ser cabalgados sin problema hasta mediados de sus 20s, pero necesitan de algunas consideraciones especiales al viajar.

Prevención de Enfermedades

A medida que los caballos envejecen, sus sistemas inmunológicos no son tan eficientes, así que se les tiene que dar la necesaria atención especial y mantenerlos al día con sus vacunas. Si van a ser llevados a una cabalgata o competencia en la cual van a estar en contacto con otros caballos, asegúrense de que estén vacunados contra la influenza equina y contra el virus herpes equino (rhino) un par de semanas antes del viaje.

En caso que tenga que atarlos en el remolque, asegúrese de atarlos con suficiente lazo suelto para que así puedan agachar sus cabezas para toser o para limpiar sus vías respiratorias. Las ataduras cruzadas no les permite esto, lo que los predispone a infecciones respiratorias.

También es buena idea el no permitirles tomar agua de bebederos públicos, ya que pueden adquirir enfermedades contagiosas.

La Fatiga

Debido a que los caballos que viajan en remolques constantemente están tratando de mantener su balance conforme el vehiculo acelera, desacelera o da vuelta, asegúrese de que sus caballos de edad avanzada sean transportados en un remolque con una división central y con un tubo de soporte trasero en el cual el caballo pueda apoyarse y recargarse o un remolque con divisiones individuales donde el caballo se pueda acostar cuando se fatigue.

La mayoría de los caballos de edad avanzada tienen algún nivel de artritis, así que el añadir una cama de paja adicinal limpia o virutas de madera (no aserrín), disminuirá la presión en sus articulaciones. Provéales de una buena ventilación, preferiblemente de un ventila en el techo, en lugar de una soplando directamente en el caballo.

Siempre es buena idea tomar un descanso de una hora por cada seis horas de viaje largo para permitirle al caballo descansar. No tiene que bajar el caballo y ejercitarlo; simplemente el detener el remolque donde el caballo no tenga que estar trabajando para mantener su balance le proveerá la oportunidad para descansar.

Nutrición y Agua

En general, me gusta tenerles disponible libre cantidad de heno para que los caballos consuman y así mantenerlos ocupados y trabajando su tracto intestinal.

Sin embargo, muchos caballos geriátricos tienen problemas dentales lo cual dificulta que ellos puedan masticar el heno de tallo largo ya que se pueden ahogar. Por lo tanto, asegúrese de examinar los dientes de su caballo al menos una vez al año y límelos si es necesario. Si su caballo geriátrico se toma mucho tiempo para consumir el heno, considere el proveerle heno granulado o una alimentación geriátrica completa y alta en fibra, pero únicamente durante los descansos.

El esfuerzo físico de estar manteniendo el equilibrio durante el movimiento en un remolque y la falta de disponibilidad de agua puede causar deshidratación. Todos los caballos están propensos a deshidratación durante el transporte, pero la condición de un caballo geriátrico se deteriorará mucho más rápido y será más difícil de revertir. Por lo tanto, el detenerse a descansar cada tres horas y ofrecerles agua, preferiblemente con botes y agua proveniente de donde está acostumbrado a tomarla el caballo, le permitirá evitar la deshidratación.

Cuando llegue a su destino, asegúrese de colocarlos en un establo silencioso con acceso fácil al agua para asegurarse de que se rehidraten. No hay razón por la cual tengamos que dejar a nuestros caballos mayores de confianza en casa cuando salimos de viaje, pero sí res necesario satisfacer sus necesidades especiales, lo cual puede hacerse facilemente con un poco de planeación antes del viaje.