Mastitis

Una ubre dolorosa describe problemas para una yegua.

Una yegua de 11 años de edad se presentó a la clínica por la ampliación aguda de la glándula mamaria y la presencia de edema ventral. Ella había dado a luz a su cuarta cría fue destetada aproximadamente cinco semanas antes de su llegada a nuestra clínica.

La yegua se encontraba en buenas condiciones, pero aparentaba estar deprimida y reacio a moverse. Un examen físico general revelo un ritmo cardiaco normal y una frecuencia respiratoria normal. Sim embargo, la temperatura corporal de la yegua estaba ligeramente elevada a 102.3 grados Fahrenheit.

Un examen visual inicial indicó que el cuarto izquierdo trasero de la yegua estaba incrementado en tamaño relativamente a los otros cuartos y una gran placa de edema fue observada en el abdomen ventral. Un intento de realizar un examen manual de la glándula fue recibida significativamente desagradable por parte de la yegua…afortunadamente la patada no nos alcanzó.

Como medida de precaución, la yegua fue sedada y restringida mucho mejor durante el segundo intento para examinar la ubre. Después enviamos a un interno para asegurarnos que ya estuviera seguro. La cuarta izquierda trasera estaba inflamada y caliente al tacto. Un gran volumen espeso, de exudado caseoso fue exprimido del pezón. Por lo contrario, una pequeña corriente fina, de leche normal fue extraída simultáneamente del cuarto izquierdo delantero.

Muestras del fluido mamario fueron colectadas para el cultivo microbiano y la citología. La cultura produjo un fuerte crecimiento de bacterias, y la citología revelo un gran número de glóbulos blancos degenerados y largos, cadenas conectadas de bacterias.

La presencia de una glándula mamaria caliente, inflamada y dolorosa en asociación con el crecimiento bacteriano y la inflamación era un indicativo de la mastitis causada por una infección con la bacteria Streptococcus.

La mastitis o la inflamación de la glándula mamaria, es menos común en las yeguas que en las vacas lecheras. La mayoría de los casos equinos ocurrieron dentro de uno o dos meses después que la yegua desteto la cría. Sin embargo, la mastitis puede ocurrir en yeguas de cualquier edad o estado reproductivo.

Los síntomas clínicos incluyen una ubre caliente, hinchada o dolorosa y con frecuencia una acumulación de edema o fluido de tejido en el abdomen en frente de la glándula mamaria. Las yeguas con mastitis son a menudo sistemáticamente enfermas y pueden tener fiebre, estar fuera de su alimentación y deprimidas. Las yeguas afectadas pueden estar reluctantes a moverse o incluso dar señales de una cojera evidente.

Por lo general, no es difícil confirmar la presencia de una infección de la glándula mamaria. Una muestra del fluido de la glándula mamaria puede ser examinada microscópicamente para determinar si se encuentra presente una inflamación significativa. Además, la cultura del fluido extraída de la glándula mamaria afectada por lo general revelara la causa. En mayoría de los casos, es una infección bacteriana causada por Streptococcus spp., Klebsiella app., Actinobacillus spp., E. coli y otros varios microorganismos bacterianos y fúngicos has sido reportados.

Las infecciones de la glándula mamaria suelen ser tratables con antibióticos sistémicos y/o infusiones de antibióticos locales. Una preparación comercial de mastitis comercializada para el uso en ganado a menudo es infundida directamente en el cuarto afectado. Tratamiento adicional usualmente involucra el ordeno manual para remover las células inflamatorias, líquidos y bacteria, así como los medicamentos antiinflamatorios para disminuir el dolor, la inflamación y la fiebre.

El pronóstico para una recuperación completa de la mastitis en una yegua es excelente. Es posible que una yegua pueda desarrollar mastitis por segunda vez, pero las posibilidades son bajas.

La yegua en este caso clínico fue administrada con una dosis intramuscular de un antibiótico sistémico prolongado, seguido por otra dosis cuatro días después. La yegua al igual recibió una dosis de un fármaco anti-inflamatorio nosteroidal, seguido por una dosis de fenilbutazona. La infección de la glándula mamaria se resolvió sin complicaciones.